El 31 de mayo de cada año, la OMS y sus asociados celebran el Día Mundial Sin Tabaco con el fin de poner de relieve los riesgos para la salud asociados con el tabaquismo y abogar por políticas eficaces para reducir su consumo. El consumo de tabaco es la principal epidemia prevenible a la que se enfrenta la comunidad sanitaria.

La pandemia por COVID-19 hizo que muchos consumidores de tabaco se pregunten cómo hacer para dejar de fumar, ya que se ha demostrado que quienes fuman tienen mayor riesgo de desarrollar COVID severo al verse afectada su función pulmonar.

Dejar el tabaco no es fácil, ya que la dependencia es un conjunto de fenómenos conductuales, cognitivos y fisiológicos. Muy pocos consumidores de tabaco pueden dejar el hábito con éxito al primer intento. Pero existen indicios sólidos de que puede lograrse.

 

Los efectos benéficos sobre la salud que tiene el dejar de fumar son:

  • Disminuye el ritmo cardiaco y baja la tensión arterial.
  • El nivel de monóxido de carbono en sangre disminuye hasta valores normales.
  • Mejora la circulación sanguínea y aumenta la función pulmonar.
  • Disminuye la tos y la dificultad para respirar.
  • El riesgo de cardiopatía coronaria es un 50% inferior al de un fumador.
  • El riesgo de cáncer de pulmón disminuye hasta ser el 50% del de un fumador, y disminuye también el riesgo de cáncer de boca, de garganta, de esófago, de vejiga y de páncreas.

Estos son algunos consejos y recomendaciones para evitar fumar:

  1. Retrasá el mayor tiempo posible antes de ceder a tu impulso.
  2. Respirá profundamente 10 veces para relajarte hasta que pase el impulso.
  3. En el momento en que te dan ganas de fumar, bebé dos vasos de agua.
  4. Realiza actividades que ocupen tu mente y te distraigan: darte una ducha, leer, hacer ejercicio, escuchar música, etc.

Artículos Relacionados

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.