El Viernes 23 de Octubre por la tarde se hizo la tradicional entrega de pelotas a los jugadores de M-12.

El paso por las infantiles para esta camada va entrando en su último tramo, y como ya es costumbre, se les regala a cada uno una pelota para que, durante todo el verano y para toda la vida convivan con ella. Es jugando con ella con quien van a conocer amigos, conseguirán victorias, lograran  aprendizajes, mejoraran destrezas y escribirán historias que contarán toda la vida.  Por eso, en la cancha 1 del club, jugadores de la primera división entregaron a cada niño una, casi un símbolo del paso de una antorcha que nunca se apaga, entre los que hoy representan al rugby del club y sus valores y los que recién comienzan a transitar sus primeros pasos en el mundo de la ovalada.

Esperamos que este encuentro entre los niños y la pelota sea el inicio de una relación interminable e inagotable del rugby y cada uno de ellos como jugadores y personas.

cubano

 

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